PARIS, Francia (EFE).-Rusia ganó ayer la Copa Davis 2002, la primera de su historia, tras derrotar a Francia en la final (3-2), después de que Mijail Youznhy conquistara el tercer punto contra Paul-Henri Mathieu en el quinto partido (3-6, 2-6, 6-3, 7-5 y 6-4) en 4 horas y 26 minutos de intensa lucha.
La ensaladera de plata viajará a Moscú, después de que Marat Safin sumara dos puntos en otros tantos partidos individuales (contra Mathieu y Sebastien Grosjean) y Youznhy se impusiera en el definitivo.
Hacía 25 años que un equipo que no ganaba el partido de dobles se imponía en una final de la Davis.
Youzhni, de 20 años, saltó a la pista en sustitución de Yevgeny Kafelnikov, al que los problemas físicos y el cansancio de haber disputado un encuentro a cinco sets el sábado, impidieron jugar el último partido.
El jugador ruso tardó en meterse en el partido, pero fue de menos a más y terminó llevándose un partido que vale una Copa Davis.
Francia, que pretendía renovar el título ganado el año pasado, sólo pudo sumar dos puntos, gracias al partido que Grosjean le ganó a Eugeny Kafelnikov y al encuentro de dobles, en el que la pareja gala formada por Nicolas Escudé y Fabrice Santoro derrotó a Kafelnikov y Safin.
Youzhny, número 32 del mundo, ha completado este año la mejor temporada de su carrera, coronada con el triunfo en el torneo de Stuttgart, el único que figura en sus vitrinas y ahora con su heroico partido en la Copa Davis.
A ello hay que añadir la final de San Petesburgo, las semifinales de Casablanca y Munich y los cuartos de Halle y Sopot.
Enfrente tenía a otro joven, también de 20 años, que acudió por primera vez en el equipo de Copa Davis y que también este año ganó sus primeros torneos, casi al final de temporada en Moscú y en Lyon.
Ambos jugadores se habían enfrentado en una única ocasión, en el torneo de Sopot, sobre tierra batida, con victoria del ruso.
El ruso tardó un set y medio en entrar en el partido y cuando lo hizo se encontró con un marcador cuesta arriba. Suficiente para desmoralizar a cualquiera pero no a alguien que no tenía mucho que perder, sobre todo porque hasta ayer a última hora ni siquiera sabía que iba a jugar.
A partir del segundo set, Youznhy se creció, supo encontrar los puntos débiles del galo y terminó fundiéndolo físicamente, ya que Mathieu está un poco corto de competición a causa de una lesión.
La cuarta manga fue un auténtico combate de titanes. Se rompieron el servicio, se atacaron desde el fondo de la pista, con dejadas y todo un ritual de golpes que elevaron el nivel del partido.




