En solitario y vistiendo un desgastado suéter en el que apenas se podía leer Alcaldía de Panamá, Gómez realizaba su rutina de entrenamiento con miras a lo que será su cuarta presencia en los XII Juegos Paralímpicos de Atenas.
Ayer, Gómez, quien está clasificado como atleta con deficiencia visual (DE), recibió de parte del Instituto Nacional de Deportes su boleto aéreo y un apoyo económico y hoy sábado parte rumbo a la capital griega.
La preparación de Said Gómez en la cancha de la universidad donde labora pasó casi inadvertida. Al preguntarle a una estudiante de la carrera de educación física si sabía quién es Said Gómez, con extrañeza me respondió “no, no lo conozco ¿quién es?”
A sus 40 años de edad y con tres participaciones previas en las que ha obtenido siete medallas, distribuidas en tres de oro, tres de plata y una de bronce, Gómez afirmó pocos días antes de viajar que esta será su última presencia en estas competencias.
El solitario
En una de sus últimas sesiones de práctica lo vimos hacerlo sin entrenador. De un viejo y desgastado maletín sacó un par de zapatillas y se las colocó.
Tras unos ejercicios de estiramiento empezó a correr lentamente, luego realizó unos piques controlados que fue cronometrando con el reloj que llevaba puesto.
En la cancha no había nadie más que él, y en uno de los tramos de la circunvalación de la improvisada pista, Gómez corriendo entre los herbazales casi desapareció ante el lente de la cámara. En tono de broma me dijo: “si me sale una culebra, ésta me obligará a correr más rápido, aún no he visto ninguna, ni quiero verla”.
En cuatro eventos
Este año en Atenas el fondista panameño competirá en cuatro eventos, de los cuales en tres irá directamente a la final. Se trata de las pruebas de mil 500, 10 mil y 5 mil metros; mientras que en la de 800 metros tendrá que ir primero a la semifinal.
“Es la más dura para mí, el tramo es de gran velocidad y para mi edad (40 años) también lo es”, comentó en relación al evento de los 800 metros.
Explicó que al principio de su carrera como atleta, su especialidad era los 800 metros, pero con el transcurrir de los años optó por distancias más largas.
Haciendo remembranza dijo que la única prueba que está agregando este año son los 10 mil metros planos.
Hace cuatro años, tras su participación en los Paralímpicos de Sydney, el gobierno de Australia lo tentó para que optara por la nacionalidad australiana, y le ofreció una beca deportiva y trabajo firme para que defendiera los colores de ese país, lo que el fondista no aceptó.
“Yo estoy acostumbrado a comer arroz y frijoles, a vender mis calcomanías para conseguir parte del dinero para cubrir mis gastos”, dijo en tono sarcástico.

