La gran estrella de Egipto, Mohamed Salah, participó ayer en Grozni, a dos días del debut de su selección en el Mundial, en su primer entrenamiento colectivo desde su lesión el 26 de mayo en la final de la Liga de Campeones, constató un periodista de la AFP.
El astro del Liverpool estuvo corriendo y haciendo ejercicios con el balón junto a sus compañeros en el campo de entrenamiento de los faraones durante la Copa del Mundo, donde el equipo norteafricano debutará el viernes frente a Uruguay por el Grupo A en Ekaterimburgo.
El director de la selección, Ihab Lahita, fue cauteloso en cuanto a los progresos que viene mostrando Salah, al señalar que no había garantías de que pueda jugar mañana ante la celeste, en el retorno de Egipto a los mundiales desde Italia-1990. “Hay un buen grado de progreso”, dijo .