Las tarjetas amarillas cuestan y mucho en un Mundial. Panamá recibió cinco ante Bélgica y ya la FIFA le pasó la cuenta a la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut).
Ramón Cardoze, vicepresidente de la Fepafut, confirmó ayer en la mañana, desde la base donde está el onceno nacional en Saransk, que deberá pagarse una multa de 22 mil 500 dólares.
La multa se divide en 3 mil dólares por cada tarjeta amarilla, más otros 7 mil 500 por la infracción de sujetar.
Cardoze señaló que la falta de Edgar Joel Bárcenas por sujetar a un jugador belga en el primer partido de Panamá en Rusia significó una sanción adicional.
El choque entre Bélgica y Panamá dejó 8 tarjetas amarillas, la mayor cantidad en un partido del Mundial desde la final del Mundial de Sudáfrica entre España y Holanda cuando se sacaron 12 amarillas.
También se mencionó que si Panamá vuelve a recibir cinco amarillas en su siguiente partido ante Inglaterra este domingo, podrá haber sanciones pecuniarias extras de 5 mil dólares por ser reincidentes.
El dirigente de la Fepafut explicó que la conducta de mayor valor para la FIFA radica en la simulación de faltas, la cual asciende a 10 mil dólares, mientras que la tarjeta roja es de 7 mil 500 dólares.
Las sanciones pecuniarias por concepto de tarjetas roja y amarilla se puso de relieve en el Mundial de Italia 1990. En la primera ronda de la cita mundialista de hace 28 años se mostraron 109 tarjetas y 8 expulsiones.
La media en aquella fase fue de tres tarjetas por partido. Este campeonato de fútbol apuntó un promedio por encuentro de 0.3 expulsiones, y de 3.3 amonestaciones.
Brasil 2014 apuntaló una media por partido de 0.2 expulsiones y de 2.8 amonestaciones.
