La arena Mordovia ya está lista para bailar al ritmo del Mundial.
A dos días para que el escenario principal de la sede de Saransk reciba su primer partido este sábado, entre Perú y Dinamarca, miles de aficionados rusos ya palpitan toda la buena vibra mundialista.
Saransk, la sede más pequeña entre las 11 de Rusia, con una población de 300 mil habitantes, y capital de la República de Mordovia, empezó su fiesta mundialista desde la semana pasada con una serie de conciertos en una de sus principales sitios, la plaza del Milenio.
Desde ya el color blanco y rojo se puede ver en las principales avenidas con los aficionados peruanos, contando los segundos para su esperado debut en una cita mundialista, 36 años después de su última participación en España 82.
Los sitios a visitar incluyen la impactante Catedral de Teodoro Ushakov, justo a un costado del FIFA Fan Fest.
Ushakov es considerado como el santo patrón de la ciudad por sus grandes batallas como almirante ruso en los años 1700.
“Realmente nos sentimos muy cómodos en Saransk”, dijo Eduardo Vaccaro, secretario general de Federación Panameña de Fútbol.
Vaccaro definió a la ciudad como pequeña y tranquila, dos características que fueron clave para que Panamá la escogiera como su casa en esta Copa del Mundo,
“Es nuestra primera participación en un Mundial, tratamos de escoger un lugar que tuviese la menor cantidad de distracciones posible, somos un equipo novato y queríamos que estuviesen concentrados”, explicó Vaccaro.
Panamá tendrá la oportunidad de jugar en la Mordovia Arena en su último partido de la fase de grupos el próximo jueves 28, cuando se mida con Túnez en la acción del Grupo G.









