El Celta sorprendió ayer al Real Madrid ganando 2-1 en la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey en el estadio Santiago Bernabéu, con lo que afrontará con una ventaja esperanzadora la vuelta en Vigo.
El goleador celtiña Iago Aspas abrió el marcador al rematar un mal rechace de Marcelo en el área (64), pero poco después el propio Marcelo hacía la igualada con una volea (69).
La alegría les duró poco a los aficionados blancos, que todavía no habían acabado de festejar la igualada cuando Jonny se plantó prácticamente solo ante Kiko Casilla para hacer el 2-1 (70).
Los merengues encajaron así su segunda derrota consecutiva, después que el domingo el Sevilla pusiera fin a una racha de 40 partidos consecutivos sin perder, y la primera en su estadio desde hace casi un año.
El partido se animó en la segunda parte, en la que, tras llegar con 0-0 al descanso, el Madrid dio un paso adelante, presionando más adelante y dificultando la salida de un Celta, que en ningún momento dio un paso atrás.
Los hombres de Eduardo Toto Berizzo buscaron sus oportunidades al contraataque, con la velocidad de sus delanteros.
Su mayor peligro llegó por la banda izquierda, donde el rápido Theo Bongonda y el serbio Nemanja Radoja fueron una pesadilla para Danilo. El chileno Marcelo Díaz tuvo la mejor ocasión visitante en el primer tiempo tras una rápida contra que culminó con un disparo flojo atajado por Kiko Casilla (29). Fue prácticamente la única ocasión clara de los celtiñas antes de que en la segunda parte Aspas y Jonny acertaran en prácticamente los dos únicos tiros a puerta de su equipo en la segunda parte.
