“Estoy muy contento con el seminario, ya que los estudiantes recibieron lo básico del judo y fueron muy receptivos”, dijo Quaglia, cuarto dan y residente en Costa Rica.
En el seminario, que duró cuatro días, se practicó el newaza, en donde se aplican técnicas en el suelo como controles, llaves de sumisión, luxaciones y estrangulamientos.
“El hapkido y el judo se mezclan muy bien. En este dojan me sentí como en un dojo de judo. Si se mezclan estas técnicas, el resultado es muy positivo”, dijo el maestro. Aprovechó para diferenciar el judo del brazilian jiu-jitsu.
“Vienen de una misma raíz, pero son distintas”, aseguró Quaglia.
Gary Wong, de Gary’s Hapkido, catalogó de exitoso el seminario por la receptividad de los asistentes.
“Tanto niños como adultos salieron contentos y con nuevas técnicas; estoy orgulloso de eso”, apuntó.

