El nuevo Sevilla, entrenado por el argentino Eduardo Berizzo, buscará el miércoles 16 de agosto evitar la trampa de Estambul, donde se enfrentará al desconocido Basaksehir en la previa de la Liga de Campeones.
Tras la gran temporada realizada el año pasado con Jorge Sampaoli, el curso finalizó con mal sabor de boca por la eliminación en octavos ante el Leicester y la marcha del técnico a Argentina para dirigir a la albiceleste.
Su sustituto, Berizzo, llega con el aval de unas buenas temporadas con el Celta de Vigo (la temporada pasada alcanzó las semifinales de la Europa League) y, sobre todo, un modelo de juego y un fútbol similar al propuesto por Sampaoli.
Pese a la marcha de jugadores importantes en el pasado curso (Vitolo, Iborra, Nasri y Jovetic), el equipo hispalense se ha reforzado, a priori, con apuestas seguras, con los regresos de Jesús Navas y Éver Banega, el internacional Nolito y un punta como el colombiano Luis Muriel que debe asegurar los goles que le faltaron en algunas ocasiones la temporada pasada. Para empezar a calibrar el “proyecto Berizzo” nada mejor que una eliminatoria de Liga de Campeones, con el objetivo de una clasificación para la fase de grupos en el horizonte.