La rusa María Sharapova se adjudicó ayer por tercer año consecutivo el torneo de tenis de Stuttgart al vencer a la serbia Ana Ivanovic por 3-6, 6-4 y 6-1.
La ex número uno del mundo necesitó 2:03 horas para hacerse con el trigésimo título de su carrera y el tercero sobre la arcilla de Stuttgart, donde hoy necesitó remontar un duelo que parecía franco para la serbia.
“Fue un partido muy duro. Intenté creer siempre en mis posibilidades”, dijo Sharapova, quien se embolsó unos $132 mil y se llevó un automóvil deportivo del principal patrocinador del certamen.
“Cuando estaba por detrás pensé: ´El coche es demasiado sexy para dejarse ganar. Este modelo no lo tengo todavía en mi colección”, dijo Sharapova al recibir el automóvil.
Sharapova estuvo en desventaja de 1-3 en el segundo set y se perfilaba como perdedora del partido, pero consiguió revertirlo con nervios de acero y conquistó por primera vez en su carrera tres veces el mismo título.
A un mes del Abierto de Francia, el duelo entre las dos ex número uno del mundo comenzó muy favorable para la serbia, que puso en aprietos a Sharapova con un saque potente y un juego muy variado.
“Amo este juego y la competición. El año pasado fue muy duro para mí por la lesión que me obligó a hacer una pausa”, confesó.
