Le dicen el fenómeno, algunos ya lo describen como de otro planeta, lo cierto es que el japonés Shohei Ohtani, impresiona con su poder en el bateo y sus fuertes lanzamientos.
Sí, lanza y batea muy bien, lo hace a la derecha y a la izquierda, respectivamente. Es el primer jugador en las Grandes Ligas que hace esa doble función desde Babe Ruth, en 1914 y 1919 con los Medias Rojas de Boston, según MLB.com.
La sensación japonesa juega para los Angelinos de Los Ángeles, y participó el pasado miércoles en el mismo partido en que el lanzador panameño Jaime Barría hizo su estreno en las Mayores con victoria sobre los Rangers de Texas.
El japonés regresa al montículo esta tarde en busca de su tercer triunfo frente a los Reales de Kansas City. Su promedio de carreras limpias permitidas es de 2.08, ha ponchado a 18, concedidos dos bases por bolas y lanzado 13 entradas.
Tiene una recta de 97 millas por hora, además de un splitfinger de 88, un slider de 82 y una curva profunda que la envia a 74 millas.
Al paquete completo, como también suelen llamarlo viene de Ham-Fighters del béisbol japonés, donde se desempeñó como jardinero derecho, con números no tan impresionantes.
La intención del japonés era comenzar su carrera profesional en Estados Unidos, pero fue aconsejado de no apresurar su desarrollo.
Ohtani llegó esta temporada con la idea de ser abridor y batear todos los días. “Yo hablo con el cuerpo médico cada día, y ellos ven lo que estoy haciendo, mi nivel de fuerza, para ver si puedo jugar ese día”, le dijo Ohtani a los reporteros después de un partido.
El pasado viernes por la noche, ayudó en la victoria de los Angelinos 5 a 4 sobre Reales.
El japonés bateó de 4-2 y por el momento lleva 30 turnos al bate, con 5 carreras, 3 jonrones conectados, se ha ponchado 7 veces y recibido 3 bases por bolas. Batea para .367.
Aunque tiene muy poco en las Grandes Ligas, algunos ya lo consideran como candidato a Jugador Más Valioso, tal vez Novato del Año o un posible Cy Young.
En su segunda apertura estaba tirando juego perfecto contra los Atléticos de Oakland, antes de que Marcus Semien le bateara un sencillo.
Tiene seis pies y cuatro pulgadas de estatura y pesa 215 libras.
