La selección de fútbol de Panamá celebró ayer su primera victoria en el estadio Cuscatlán, 3 a 1, sobre su similar de El Salvador.
Goles de Nicolás Muñoz, Aníbal Godoy y Roberto Nurse le permitieron al onceno panameño festejar en una cancha que hace seis años fue escenario de uno de los más oscuros y dolorosos pasajes en la historia del fútbol panameño, como fue su prematura exclusión en las eliminatorias hacia el Mundial de Sudáfrica 2010.
Fue otro 3-1, pero esta vez con tres goles para Panamá, en un partido que como se había anunciado en la previa no fue nada amistoso.
Panamá puso el fútbol y la intención de querer jugar por bajo, mientras que los salvadoreños abusaron del juego brusco.
El encuentro arrancó con Yuyu Muñoz y Ricardo el Halconcito Buitrago como hombres en el ataque, en un onceno panameño que se plantó firme en la cancha y dominó los primeros 30 minutos de juego.
Los dos primeros avisos llegaron en jugadas a pelota quieta, siendo la más clara un cabezazo de Harold Cummings, que no terminó en gol debido a la pierna salvadora de un defensor salvadoreño.
No obstante, dicho grito de gol solo iba a tardar un minuto en llegar.
Desborde por la derecha de Armando Cooper y centro retrasado para la pierna derecha de un Yuyu Muñoz, que la mandó a guardar para su primer tanto con la selección nacional.
Fiel a su palabra, Nicogol no lo celebró por respeto a un país que lo ha adoptado como suyo y donde ha marcado más de 150 goles en la Liga salvadoreña.
El buen momento no se detuvo y respaldados en el buen trabajo de la dupla de contención de Gabriel el Gavilán Gómez y Aníbal Godoy cayó el segundo tanto.
Fue recuperación de Gavilán y pase a un Godoy, que con su zurda privilegiada desde fuera del área venció al portero rival, Henry Hernández, para el 2-0 en 25 minutos.
Por el equipo local, fue muy poco en ataque en el primer tiempo. Hasta que al minuto 38 sucedió la jugada que metió en partido a los salvadoreños, cuando Cooper cometió una falta en el área y Alexander Larín no perdonó el tiro penalti y el descuento 1-2.
El gol fue un premio demasiado grande para el cuadro local y un castigo para los panameños con base a lo visto en el primer tiempo.
Ya en la segunda mitad ocurrió lo de siempre, cuando estos equipos se enfrentan con exceso de patadas y muy poco fútbol.
Pero en vez de reaccionar con golpes, Panamá respondió con goles.
Fue al minuto 85 en un tercer tanto que terminó por silenciar a las tribunas cuando el único cambio hecho por el Bolillo Gómez, el atacante Roberto Nurse aprovechó un balón suelto en el área rival y de pierna izquierda definió en el primer palo para el 1-3 definitivo.
Ahora la escuadra panameña se alista para enfrentar su último partido de este 2014, cuando este martes en el Rommel Fernández reciba a su similar de Canadá.
