Alarmado porque los Marlins de Miami y los Piratas de Pittsburgh han reducido sus nóminas de salario, el sindicato de peloteros tomó el primer paso en intentar forzar un cambio en el proceder de los equipos.
El sindicato informó que expresó su inquietud ante las Grandes Ligas de que los equipos no invierten lo que reciben en concepto de repartición de ingresos para tener rosters más competitivos.
La oficina del comisionado respondió que no está preocupada de que se hayan cometido infracciones. Ambos clubes se han sumido en reconstrucciones.
Los Marlins se han desprendido de Giancarlo Stanton, el líder jonronero de la pasada temporada, Marcell Ozuna, Dee Gordon y Christian Yelich, a cambio de prospectos, desde que Derek Jeter quedó como director ejecutivo con la compra del equipo en octubre por un consorcio. Y los Piratas transfirieron a sus principales referentes, el jardinero Andrew McCutchen y el lanzador Gerrit Cole.
El convenio laboral establece que “cada club debe usar sus fondos por repartición de ingresos... en un empeño que mejore su rendimiento en el terreno” y prohíbe gastar el dinero para cancelar deudas vinculadas a la adquisición de la franquicia y a deuda no relacionada con reforzar el desempeño en el terreno de juego.
“Hemos planteado nuestras inquietudes que se refieren a Miami y Pittsburgh con el comisionado, como es el protocolo bajo el convenio colectivo y sus cláusulas sobre repartición de ingresos”, dijo el portavoz del sindicato Greg Bouris en un comunicado divulgado el viernes.
Miami terminó con una cifra récord del club con una nómina de 117 millones en su roster de 40 jugadores el año pasado, quedando en el 20mo puesto entre los 30 equipos y en alza con respecto a los 81 millones en 2016. Pittsburgh quedó en 96 millones tras fijar un récord del club en gasto de 100 millones en 2016.
