Cada vez que Jason Barahona tiraba a la canasta se llevaba los aplausos.
Barahona, el #6 de Panamá 2 era uno de los más pequeños en la cancha de la Arena Roberto Durán, donde ayer se disputó la primera jornada del baloncesto de los III Juegos Latinoamericanos de Olimpiadas Especiales.
El canastero panameño sufre de síndrome de Down y pese a su tamaño no se amilanaba ante sus oponentes que le doblaban su estatura.
Al final, el equipo de Panamá 2 sucumbió ante Venezuela por tablero de 49 puntos a 15.
La jornada estuvo llena de aplausos y buenas jugadas. Los tableros y tiros de tres puntos no faltaron, tampoco las sonrisas.
Los rojos de Panamá tuvo como puntal a Edwin Camargo, quien al final de los dos periodos de 12 minutos acabó con 7 puntos.
Fuera del tabloncillo esperaba el quinteto de Uruguay, bajo las órdenes de Álvaro Lesna.
El técnico uruguayo reveló que su equipo vino diezmado. Solo cuenta con 7 jugadores de 10, todos rozando los 6 pies de estatura.
Lesna destacó que ha tenido una lección de vida con su equipo unificado, una mezcla de jugadores con alguna discapacidad y otros sin ellas.
Ayer, las representaciones de Panamá 1, Puerto Rico y Venezuela partieron por delante en el inicio del baloncesto.
Además, en la piscina Eileen Coparropa se dieron las primeras competencias eliminatorias, igual que Albrook, donde se desarrolló la competencia de boliche.
También se desarrolló el foro del Deporte, donde participó el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, y Silvia Oteyza, directora de Sostenibilidad Social, entre otros panalistas.
Varela dijo que Panamá“alza su voz una vez más por la dignidad de las personas con discapacidad”.















