El Bayer Leverkusen sufrió ayer una inesperada derrota por 1-0 como local ante el Eintracht Frankfurt y dejó al Bayern Múnich aumentar a siete puntos su ventaja en el liderato de la Liga alemana de fútbol.
Un gol de cabeza de Marco Russ en el minuto 61 silenció a los 28 mil espectadores en Leverkusen y dio la victoria a un equipo que había sacado un punto de los últimos seis partidos y que lucha contra el descenso en la décimo quinta plaza.
“Hay decepción”, admitió el director deportivo de los locales, Rudi Völler. El directivo no buscó excusas: “El Frankfurt ganó”.
En el último duelo de la fecha 16, la anteúltima del año, el Leverkusen fue de menos a más y tuvo numerosas oportunidades para lograr el empate en la última media hora de partido, pero la falta de puntería de los delanteros y una buena actuación del arquero Kevin Trapp dejaron inmóvil el marcador.