Jordan Spieth está convencido de que su victoria en el Abierto de Australia tendrá un efecto de “mil maravillas” para su carrera, de la misma forma que lo tuvo cuando ganó el torneo por primera vez en 2014.
Spieth embocó un birdie desde tres metros (10 pies) en el primer hoyo del desempate para vencer a los australianos Cameron Smith y Ashley Hall en el campo de Royal Sydney.
El ex número uno del mundo forzó el desempate al embocar otro golpe en un momento clave: un putt para par en el 18vo ayer que le permitió completar la última ronda con una anotación de 69 golpes, tres por debajo del par de campo.
Ello le permitió igualar Smith (66) y Hall (66) con acumulados de 276 tras 72 hoyos. Para Spieth, conquistar el torneo por segunda vez revista mayor importancia.
Spieth añadió su nombre a una lista de golfistas de élite que se coronaron campeones en más de una ocasión en el Abierto de Australia, entre ellos Jack Nicklaus, Gary Player y Greg Norman.