George Springer circuló las bases extasiado por la felicidad tras despachar un jonrón de dos carreras ante Brandon McCarthy en el 11ºinning.
¿Sería la diferencia definitiva? ¿Sería el último giro novelesco de uno de los juegos más alocados en la historia de la Serie Mundial.
Respuesta afirmativa: alcanzó con lo justo y los Astros de Houston al fin ganaron un juego del Clásico de Otoño en sus 56 años de historia.
“Ha sido el juego más loco de mi vida y apenas es el segundo juego”, sintetizó Springer.
Los equipos se combinaron para establecer un récord del Clásico de Otoño con ocho cuadrangulares en un mismo partido.
El jonrón de Springer ante Brandon McCarthy le dio a Houston el margen justo para resistir el cuadrangular de Charlie Culberson con dos outs ante el pícher ganador Chris Devinski en la baja del 11º. Devinski puso fin al drama al ponchar a Yasiel Puig tras una batalla de nueve lanzamientos en un partido que duró de 4 horas y 19 minutos.
“Díos mío, fue una locura. Tantas emociones”, dijo Correa. “La bola sí que vuela en este estadio”.
Tras otra noche de sauna en el sur de California, la serie se traslada a Texas, reanudándose hoy en el Minute Maid Park de Houston, donde el techo retráctil no ha estado abierto para un partido desde el 8 de junio.
Houston tiene foja de 6-0 en casa en la postemporada, pero 2-5 como visitante.
