El corredor de autos de carrera Luis Corbillón sintetizó el éxito en la apertura de la primera etapa del Autódromo Internacional de Panamá en dos palabras.
“No cabe duda de que a la afición panameña le gusta el automovilismo. Al panameño le gusta el béisbol, el fútbol, pero también le gusta el automovilismo y más ahora que tenemos un autódromo, un lugar para practicar este deporte, que es seguro, ya que no tenemos que estar con carros enfrente, con árboles, con barandas y no tenemos que estar con un carro prestado en pista sucia”, dijo Corbillón.
Pasión por los bólidos
Ante una gran concurrencia, que de acuerdo con Corbillón superó las 10 mil personas, los motores que desde hace buen rato están guardados en los hangares volvieron a carburar en una pista de aceleración de 800 metros de longitud que desafió la pericia y velocidad de los pilotos.
Para el corredor, que junto a Norberto Navarro es los propietario de esta pista que se construye en La Chorrera, lo más significativo del masivo respaldo del público, “es que a partir de este momento, el sueño de un autódromo es una realidad”.
“Sin haber terminado este proyecto ya recibimos hoy llamadas de personas interesadas en apoyarnos para poder terminarlo”, afirmó Corbillón.
Sobre el circuito, expresó que está avanzado en un 40% y que espera realizar la primera carrera de circuito a finales de este año.
“Este es un proyecto muy costoso y esto va poco a poco, la primera etapa, la pista de aceleración, ha costado 700 mil dólares”, agregó.






