Gracias al polémico penal sancionado en el encuentro de ida, Suiza se apoderó del boleto al Mundial del año próximo, al empatar ayer, domingo, sin goles frente a Irlanda del Norte en la vuelta.
La selección suiza se impuso por un marcador global de 1-0, tras el penal convertido por el zaguero Ricardo Rodríguez en Belfast.
Croacia, por su parte, hizo bueno el 4-1 de la ida y se clasificó para el Mundial de Rusia-2018 después de arrancar un empate sin goles ante Grecia ayer, domingo, en el partido de vuelta de la repesca europea disputado en Atenas. Será la quinta ocasión en la que Croacia dispute una fase final de un Mundial desde que es país independiente (1991) y cuenta con el tercer puesto en Francia-1998 como resultado más destacado.
SUIZOS, FELICES
“Esta noche ha sido un privilegio ser su entrenador”, destacó el técnico de Irlanda del Norte, Michel O’Neill. “Es un momento devastador. Esto se definió por una decisión realmente mala, un penal que jamás debió señalarse”.
En los últimos minutos del cotejo en Basilea, el propio Rodríguez salvó sobre la línea un cabezazo del norirlandés Jonny Evans, que llevaba destino de gol tras un saque de esquina.
El hermano de Evans, Corey, fue quien cometió la mano cuestionable que derivó en el penal durante la ida. Entre lágrimas, O’Neill abrazó a varios de sus jugadores luego del silbatazo final. Compartió también un largo abrazo con su colega suizo Vladimir Petkovic. Pese a esa oportunidad conjurada por Rodríguez, fueron los suizos quienes dominaron la vuelta.
Sin embargo, desperdiciaron oportunidades de gol, incluidas algunas claras de las que dispuso el delantero Haris Seferovic.
En una noche fría y sobre una cancha enlodada por la lluvia, parecía que los visitantes encontrarían la oportunidad de salir adelante. Un cabezazo de Conor Washington a los 54 minutos estuvo cerca de entrar al arco, lo que hubiera obligado a la prórroga.
Ya con el pasaje a Rusia en la mano, Suiza, undécima del ranking de la FIFA, se ubicará en el segundo bombo para definir los grupos durante el sorteo previsto para el 1 de diciembre en Moscú.
El plantel de Suiza, quizás el más talentoso del país en décadas, enfrentará ahora el desafío de avanzar más allá de los octavos de final en la Copa del Mundo.

