La tanda de penaltis apartó ayer al Manchester United de la final de la Copa de la Liga de Inglaterra, a la que accedió un ambicioso Sunderland, que se enfrentará el próximo 2 de marzo al Manchester City en el partido decisivo por el título de esta competición en el estadio de Wembley.
Ni el 1-0, con un gol de Evans en el minuto 37, con el que terminó el tiempo reglamentario, ni el 2-1, tras un trepidante final de la prórroga con un tanto de cada equipo en los últimos 180 segundos, le valieron ayer miércoles en Old Trafford al conjunto de David Moyes, que perdió 2-1 en la ida y ayer cayó en los penaltis.
El United estuvo antes cerca de la clasificación, con una inmejorable ocasión del mexicano Javier Chicharito Hernández en el primer tiempo de la prórroga, pero también a punto de la eliminación, sobre todo en la segunda parte del tiempo extra, cuando el Sunderland se adelantó, en un tremendo error de David de Gea.
Al portero español se le coló la pelota en un fallo en el bloqueo, tras un tiro desde fuera del área de Phil Bardsley, en el minuto 119.
