SAN DIEGO, EU (AFP). - El legendario músico Carlos Santana, quien ha vendido más de 50 millones de discos en su larga carrera de casi cinco décadas, abrió las actividades previas al SuperBowl de fútbol americano que se jugó ayer domingo, con un impresionante concierto denominado Santana y sus amigos.
El partido final por el título de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) lo disputaron este año los Tampa Bay Buccaners y los Oakland Raiders.
A lo largo de su espectáculo de aproximadamente 20 minutos, Santana ofreció una muestra de las canciones que le han hecho famoso, entre ellas varias de las que figuran en su último disco, Shaman.
El cantautor de origen mexicano abrió el show con su conocida producción 'Oye cómo va', y poco después acompañó a la estadounidense Michelle Branch en la canción The Game of Love, una de las producciones del álbum Shaman, que le valió a esa intérprete una nominación para el Grammy 2003, como mejor colaboración pop vocal.
Seguidamente, la joven Beyoncé Knowles, ex integrante del grupo Destiny's Child, subió al escenario para acompañar a Santana en la obra The Spirit Room, álbum también nominado para el Grammy a la Revelación del año.
Con Santana, el XXXVII Supertazón abrió con un toque eminentemente latino, muy apropiado para una sede como San Diego, donde casi 50% de la población es de origen hispano, principalmente inmigrantes mexicanos.
Santana le dejó el escenario caliente a los ruidosos roqueros del grupo Stix, quienes acompañados de fuegos artificiales y cañonazos de salva ofrecieron su número en medio de la algarabía de poco más de 70 mil fanáticos congregados en el Qualcomm Stadium.
Después de una breve pausa, la canadiense Celine Dion interpretó la canción God bless America, obra que después del 11 de septiembre de 2001 se ha hecho referencia obligada en todos los eventos deportivos en EU.
Se espera que el Super Bowl sea visto por más de 800 millones de personas.
