El Real Madrid venció ayer por 2-1 al Manchester United en la Supercopa de Europa disputada en Skopje, Macedonia, en una partido dominado de principio a fin por los blancos, muy superiores a su rival.
El centrocampista brasileño Casemiro abrió el marcador tras cruzar con la zurda y al primer toque un pase de Dani Carvajal (Min. 25). En la segunda parte Isco Alarcón puso el 2-0 (52), al que replicó el belga Lukaku solo 11 minutos después (63).
El partido comenzó con un arreón inicial del United que resultó estéril. El Madrid se asentó sobre el césped y apagó el ímpetu inicial del adversario bajando el balón al suelo.
El fútbol asociativo de los merengues enseguida desniveló la contienda. Carvajal recuperó un despeje de la zaga inglesa para templar un balón al corazón del área que Casemiro le cruzó a De Gea al primer toque. Los blancos apabullaron a los ingleses durante la primera parte con picos de posesión del 65% y moviendo la pelota de un lado a otro de la cancha, mientras los ingleses corrían desesperados y se afanaban en achicar balones.
Los cuatro centrocampistas del Madrid (Modric, Kross, Isco y Casemiro) manejaron el partido a su antojo, mostrándose en todo momento muy superiores a sus pares. Ni el serbio Nemanja Matic, recién fichado, ni el francés Paul Pogba, dos medios de contención, lograron parar la sangría. Al belga Lukaku -traspaso estrella del los Red Devils, por el que pagaron 84 millones de euros ($99 millones) al Everton- no le llegaban balones y solo el armenio Henrij Mjitarián tiraba de orgullo con alguna carrera aislada.
Nada frente al imponente Madrid, que se adueñó del campo, del tempo y del balón. La segunda mitad comenzó con otro gol del Madrid. Isco Alarcón, rodeado de rivales, tiró una pared con Gareht Bale para batir por debajo a De Gea (52). El malagueño fue nombrado mejor jugador del partido. “No es justo hablar solo de dos jugadores, somos un equipo. También tenemos a Modric y a Kross, que también son dos futbolistas increíbles en el medio, no podemos personalizar”, dijo Casemiro tras el partido al ser preguntado por el papel que tanto él como Isco tuvieron en la final. Al segundo tanto de los blancos respondió el belga Lukaku embocando un balón que Keylor Navas, tras un latigazo del serbio Matic, no consiguió bloquear (63).
