El lanzador de los Piratas de Pittsburgh Chris Archer fue suspendido por cinco partidos, al jardinero de Cincinnati Yasiel Puig por dos, y el mánager de los Rojos, David Bell, por uno, por su papel en una trifulca en un partido jugado el fin de semana.
La oficina del comisionado de las Grandes Ligas dijo ayer que Archer apeló su castigo y jugará pendiente de una decisión final.
Puig y Bell comenzaron a purgar sus suspensiones desde ayer.
El jefe de operaciones de béisbol, Joe Torre, multó a los tres por su conducta.
En el segundo inning del partido, Derek Dietrich se paró en el plato para admirar su largo jonrón, y dos entradas más tarde Archer hizo su primer lanzamiento, pasándolo detrás de la cadera de Dietrich.
El árbitro del plato advirtió a ambas bancas, y Bell entró trotando al terreno para argumentar que Archer debía haber sido expulsado.
Las bancas y bullpens se vaciaron y un enfurecido Puig se abalanzó contra un grupo de jugadores de los Piratas.
Archer afirmó que no hizo el lanzamiento a propósito y que simplemente perdió el control cuando tratada de lanzar adentro.