El secreto peor guardado de los Mets es que Noah Syndergaard subirá al montículo para la parte alta del primer inning en el Citi Field cuando Nueva York abra la temporada contra los Bravos de Atlanta.
Pero eso no significa que el derecho se considere como el as de la rotación. “No puedo decir que soy el líder del grupo. Creo que todos somos líderes en diversas formas y nos apoyamos mutuamente”, declaró Syndergaard en la sede de entrenamientos de primavera del equipo.
Varios factores de importancia respaldan a Syndergaard para que el mánager Terry Collins lo designe como el primer abridor de los Mets este año.
Antes que todo, es un pitcher joven, fuerte, consistente y sin un historial de lesiones.
En un equipo con una de las rotaciones que más bajas tuvo el año pasado, Syndergaard fue el último en pie al cabo de la campaña. Los derechos Jacob deGrom y Matt Harvey padecieron molestias desde el comienzo, ambos con lesiones en la primavera.
Sus temporadas se frenaron tras someterse a cirugías. El zurdo Steven Matz sufrió con un rebelde espolón óseo y no pudo completar la campaña por una dolencia en el hombro.
Además, el derecho Zack Wheeler se sometió a una cirugía reconstructiva del codo en marzo de 2015, tuvo una aparición en un juego de ligas menores y no volvió a lanzar más.
