Si Tiger Woods tiene alguna esperanza de volver a ganar un torneo grande, el Abierto Británico de este fin de semana puede ser su mejor posibilidad.
Después de someterse a tres operaciones en la espalda, el estadounidense se ha estado sintiendo cada vez mejor a medida que avanza 2018. Y los campos de Carnoustie le sientan bien.
“Es el estilo de golf que más me gusta”, declaró Woods. “Me encanta jugar aquí, es un reto divertido”, agregó.
Woods, quien tiene 42 años y nunca recuperó el nivel superlativo que tuvo antes de su divorcio en medio de un escándalo por sus numerosas infidelidades, no lo dice abiertamente, pero sospecha que esta, efectivamente, puede ser su mejor oportunidad de añadir otro torneo grande a los 14 que ya tiene. “No tienes que mandarla lejos para jugar en campos como este”, dijo Woods.
