Japón presentó ayer siete robots capaces de cargar las maletas, indicar una dirección o traducir frases del japonés a otras lenguas, que estarán en el aeropuerto de Tokio para acoger a los visitantes durante los Juegos Olímpicos de 2020.
Uno de ellos, un pequeño gato con pelo sedoso, es capaz de hacer de intérprete en cuatro lenguas distintas. El visitante solo tiene que hablarle en un micrófono y el gato-robot traduce de inmediato a través en una pantalla integrada.