El keniano Geoffrey Kipkorir Kirui prolongó la tradición ganadora de su país al conquistar ayer domingo el título mundial de maratón en la carrera disputada por las calles de Londres.
Con un tiempo de 2 horas, 8 minutos y 27 segundos, Kirui se convirtió en el quinto atleta de su país en conquistar el oro, superando al etíope Tamirat Tola (2:09.49) y al fondista de Tanzania Alphonce Félix Simbu (2:09.51), quinto en los Juegos de Río-2016.
El primer europeo quedó a un paso del podio, ya que el británico Callum Hawkins, empujado por el público, terminó cuarto (2:10.17), en una carrera que se decidió en los últimos seis kilómetros.
Kirui y Tola se escaparon antes del kilómetro 30 e hicieron trabajo de equipo para destacarse e incrementar la ventaja sobre sus rivales, antes de que Kirui lanzara el ataque definitivo tras el kilómetro 35.
El primer latinoamericano fue el uruguayo Ernesto Andrés Zamora, que entró en el puesto 20, con un registro de 2h16:00, que supone su mejor marca personal, mientras que el paraguayo Derlys Ayala acabó en el 25 (2h16:37), su mejor crono de la temporada.
Kirui, de 24 años, disputaba su cuarto maratón, después de haber sido tercero en Rotterdam y séptimo en Ámsterdam en 2016 y haber ganado en Boston este año.
Kirui confirmó con su victoria el dominio keniano en la prueba.
Tras el primer triunfo del país africano en Roma-1987, con Douglas Wakiihuri, llegaron tres consecutivos de Luke Kibet (Osaka-2007) y Abel Kirui (Berlín-2009 y Deagu-2011). Después de dos mundiales sin victoria (el ugandés Stephen Kiprotich en Moscú-2013 y el eritreo Ghirmay Ghebreslassie en Pekín-2015), Kenia vuelve a imponerse.
La atleta bareiní de origen keniano Rose Chelimo, de 28 años, se impuso ayer domingo en el maratón, ofreciendo la octava medalla de la historia a su país en el evento.
Chelimo recorrió los 42.195 km en 2h27:11, superando por siete segundos a la keniana Edna Kiplagat, doble campeona del mundo en 2011 y 2013, mientras que el bronce fue para la estadounidense Amy Cragg.
