El boxeador británico Tyson Fury logró un regreso triunfal al mundo del boxeo profesional, tras más de dos años y medio fuera de los cuadriláteros, al derrotar ayer en Mánchester a su oponente Sefer Seferi al final del cuarto asalto.
El excampeón de los pesos pesados no peleaba desde que el ucraniano Wladimir Klitschko le quitara el cinturón de rey de la categoría máxima en 2015. Desde ese entonces, esta celebridad británica del pugilismo sufrió una fila de episodios dramáticos, que lo envolvieron en escándalos de drogas y alcohol. Pero ayer hizo olvidar de todo eso a su público, que vibró con cada gancho y golpe que tiró.