En la antesala de la final de la Liga de Campeones, Lionel Messi y Andrea Pirlo podrían ser opacados por alguien que hace 30 años era la estrella, Michel Platini.
Barcelona y Juventus llegan a Berlín para definir al campeón europeo a nivel de clubes el próximo sábado. Al mismo tiempo, Platini, presidente de la UEFA, prepara su respuesta a Joseph Blatter, presidente de la FIFA.
Platini, quien ganó la Copa de Europa en 1985 con la Juve y fue aliado de Blatter para que ganara la elección de la presidencia en 1998, tiene a la UEFA enfrentada a la FIFA en lo que el jerarca francés describe como una misión para recuperar la credibilidad del fútbol.
Platini y la UEFA estuvieron a la cabeza del intento de desplazar a Blatter al apoyar al príncipe Alí bin al-Hussein de Jordania en la elección del viernes pasado. Pero Blatter logró conservar el poder que detenta desde hace 17 años. El dirigente suizo de 79 años de edad ganó pese a que algunos de sus más cercanos aliados, entre ellos los vicepresidentes del organismo, fueron detenidos por la policía en Zúrich antes de que comenzara el congreso como parte de una investigación del Departamento de Justicia estadounidense por presuntos actos de corrupción.
Platini encabezará la reunión de la UEFA en Berlín para preparar el siguiente paso: tolerar a regañadientes cuatro años más de mando de Blatter o amenazar en serio con la salida de las federaciones europeas de la FIFA.
Los dirigentes del fútbol inglés se han destacado como críticos de Blatter y esperan que Platini tome medidas. “Se requiere de un verdadero liderazgo y Platini tiene que distinguirse”, dijo ayer el presidente de la FA, Greg Dyke, a la BBC. “Se levantó y criticó a Blatter. Ahora tiene que dirigir la oposición”. No parece posible que vaya a haber un boicot de la UEFA a la Copa del Mundo sin el apoyo de las potencias de la UEFA.
