Los dos amistosos que tuvo Panamá con Dinamarca y Suiza fueron un preámbulo de lo que le espera a la selección en su primera participación en la Copa de Mundo de Rusia 2018.
Mientras estos dos países europeos se foguearon pensando en darle más minutos a algunos de sus jugadores, Panamá lo hizo prensando primero en cómo jugar el Mundial. Los dos encuentros sirvieron para experimentar con una línea de cinco defensas, que ante los daneses se salió bien librados, pero ante los suizos no arrojó el mismo resultado por la mejor efectividad de sus jugadores.
Tal fue el desconcierto en la segunda parte del partido contra los suizos, que el técnico Hernán Darío Bolillo Gómez terminó jugando con cuatro defensas, mientras los jugadores se veían perdidos en la cancha ante un rival que los desdibujó por completo en todos los aspectos.
El experimento del Bolillo Gómez tuvo sus pro y sus contras, si bien se quiso aguantar atrás con muchos hombres, se perdió el olfato adelante.
Conociendo la realidad del fútbol panameño, el técnico colombiano quiso salir precavido, pero al final la innovación no surtió efecto porque faltó dinámica a la hora de buscar el marco rival, que casi no lo vieron.
Quedó en evidencia que jugando con cinco hombres atrás no te hace más fuerte en defensa, ni jugando con dos o tres delanteros, tampoco te hará fuerte adelante, si los jugadores no se aplican en la cancha ni ponen de su parte.

El Mundial es a otro precio y lo que se vio ante Dinamarca y Suiza es lo más cercano a lo que les espera en Rusia.
Para jugar su primer Mundial los jugadores de la selección deberán estar preparados 100%, tanto mental como físicamente, porque para un país debutante se hace difícil y todavía teniendo a dos rivales de peso contra los que se comenzará jugando en la Copa del Mundo 2018. Un mal partido como el del martes en Lucerna, puede resultar con un resultado todavía más aparatoso.
Muchos dirán que lo del martes fue meramente un amistoso, en efecto que así fue, pero creánme, fue un amistoso que no está lejos de la realidad panameña si los jugadores no mejoran su rendimiento individual con sus clubes durante este lapso de tiempo que falta para la Copa del Mundo.
“No es que nos vamos a conformar con solo haber clasificado al Mundial, lo que les digo es que no debemos perder la alegría de haber clasificado (al Mundial) y debemos buscar nuestra mejor forma para llegar allá y hacer un papel digno”, señaló el Bolillo Gómez.
De eso se trata. Pero será difícil y complicado. Los jugadores tendrán que poner de su parte. Para eso soñaron con este momento.
