Sin jugar un fútbol convincente, Estados Unidos casi tiene un pie en cuartos de final de la Copa Oro, pero debe cuidarse del débil Nicaragua, su rival de turno, que podría ponerle la zancadilla facilitadora para el avance de Panamá o Martinica por el Grupo B.
La última fecha de la llave se jugará hoy en el estadio FirstEnergy de Cleveland. Dicen que en el deporte no hay enemigo pequeño, y aunque a los estadounidenses les basta con un empate para colarse en la ronda siguiente, Nicaragua no tiene ya nada que perder y hará todo lo posible por despedirse con buena nota.