Las selecciones Sub-20 de Uruguay y de Venezuela, con dos victorias en las dos primeras fechas del Mundial, salvan por el momento el honor de la representación latinoamericana en Corea del Sur, de la que cuatro de sus siete combinados clasificados aún no han ganado un partido.
Venezuela derrotó 2-0 a Alemania y 7-0 a Vanuatu, mientras que Uruguay se impuso 1-0 a Italia y 2-0 al Japón.
Solo México, aparte de la Celestita y la Mini-vinotinto, con un triunfo (derrotó 3-2 a Vanuatu) y un empate (0-0 con Alemania), ha rendido a un nivel no inferior al esperado.
Si bien su triunfo se produjo ante la selección amateur de Vanuatu en el primer partido de su historia en un Mundial y con un gol en el último suspiro de Edson Álvarez, evitó una de las mayores sorpresas del torneo entre la selección de un país de 119 millones de habitantes y de arraigada tradición futbolística contra la de otro de 216 mil habitantes, que nunca había disputado un Mundial.
Pero ni Honduras, ni Costa Rica, ni Ecuador, ni Argentina conocen la victoria en la cita asiática y todas ellas tienen un pie y medio fuera de los octavos de final a falta de una jornada.
Honduras perdió 3-0 ante Francia y 3-1 con Nueva Zelanda; Costa Rica cayó 1-0 ante Irán y empató 1-1 con Portugal.
Ecuador empató 3-3 con Estados Unidos y perdió 2-1| con Arabia Saudita. Argentina cayó ante 3-0 ante Inglaterra y perdió con el dueño de casa 2-1.
La situación dista pues de ser alentadora para los representantes Sub-20 de la Concacaf y de la Conmebol.
Quizá Argentina sea el caso más paradigmático del declive del fútbol latinoamericano en el Mundial Sub-20. La 'Albiceleste' lidera el palmarés del torneo con seis entorchados, uno más que Brasil, pero no levanta el trofeo desde la edición de 2007. Y en Corea del Sur se haya al borde un abismo que le enviaría de vuelta a casa a las primeras de cambio por segundo Mundial consecutivo. En su último partido los argentinos necesitan ganar por goleada a Guinea y esperar otros resultados.
