MONTEVIDEO, Uruguay (AFP). Las selecciones de fútbol de Australia y de Uruguay llegaron la tarde ayer miércoles a Montevideo con más de cinco horas de retraso a lo previsto, y ambas se recluyeron en sus cuarteles generales a la espera del último capítulo de las eliminatorias para el Mundial de Corea del Sur y Japón del 2002.
La visita, dirigida por el técnico Frank Farina, eligió un hotel de Montevideo, próximo a la costa del Río de la Plata, mientras que los celestes viajaron directamente desde Buenos Aires a Punta del Este, 140 km al este de la capital uruguaya.
La demora australiana obedeció a que debido a un traslado de aeropuerto en Buenos Aires la delegación perdió la conexión a Montevideo y debió esperar otro vuelo, con el que llegó próximo a las 18H15 locales (21H15 GMT), trasladándose de inmediato al alojamiento, a unos 15 km de la terminal aérea.
Los uruguayos, que tenían a su disposición un avión de la Fuerza Aérea en la capital argentina para trasladarlos de inmediato a Punta del Este, prefirieron almorzar en el aeropuerto de Ezeiza y demorar así su llegada a Uruguay, buscando que los deportistas se adaptaran -demorando el descanso- al huso horario local, catorce horas menos más que en Australia.
La plantilla uruguaya llegó sobre las 17H00 locales (20H00 GMT) a Punta del Este y dos horas después inició un breve trabajo regenerativo a las órdenes del preparador físico Esteban Gesto.
Ambas selecciones, que se jugarán el domingo próximo en Montevideo a cara o cruz el último cupo para el Mundial del año próximo, compartieron el agotador viaje desde Melbourne, sede del partido de ida, jugado el martes, hasta la capital argentina.
Los dirigidos por el técnico Víctor Púa se pondrán en rodaje en la mañana del jueves, esperando que la sanidad celeste le dé luz verde al goleador Darío Silva para que comande la ofensiva local ante los australianos.
Silva fue la única baja por lesión que tuvo Uruguay en su presentación en Melbourne, debido a que el ariete del Málaga español sufrió una luxación de hombro en un choque con el portero argentino Germán Burgos, en el cierre de la eliminatorias sudamericana.
