Después de ser sede de cinco carreras, Valencia renunció definitivamente a organizar grandes premios de Fórmula Uno a causa de sus problemas económicos, según confirmó ayer el jefe del gobierno regional.
“Ahora la Fórmula Uno no la podemos mantener”, dijo el presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra, en una entrevista con la televisión regional.
“No nos podemos gastar un dinero que puede ser prescindible. No podemos mentir a los ciudadanos y tener gastos que pueden ser superfluos frente a otros que no atendemos y son imprescindibles”, añadió el dirigente.
Fabra aseguró que su gobierno llegó a un acuerdo con el jefe de los derechos de comercialización de la Fórmula Uno, Bernie Ecclestone, para no pagar la multa de unos $73 millones que estaba fijada en caso de incumplimiento del contrato.
No obstante, Valencia entregará material que utilizaba en su circuito urbano para que sea utilizado en otros trazados del Mundial.
“Lo que no podemos en estos momentos es pagar absolutamente nada y me parece razonable este acuerdo”, señaló.
La ciudad organizó de 2008 a 2012 el Gran Premio de Europa, pero los problemas financieros en el país llevaron a plantear en 2012 que Valencia y Barcelona se alternaran anualmente el Gran Premio de España en lugar de albergar dos carreras distintas.
Según Fabra, el arreglo fracasó por la oposición del gobierno regional de Cataluña. “Cambiaron de criterio”, aseguró.
“Primero estaban de acuerdo y luego no. Lamento el cambio de criterio, las administraciones debemos ser leales en nuestra palabra y compromiso”.
La organización de los grandes premios de Fórmula Uno en Valencia, financiada con dinero público, dejó millones de euros en pérdidas.