Venezuela y Colombia dominan el atletismo Panamá no participó en la primera jornada del atletismo bolivariano
AMBATO, Ecuador (AFP).- La apertura del atletismo en los decimocuartos Juegos Bolivarianos registró ayer miércoles un dominio de Venezuela y Colombia en las pruebas de campo, mientras Bolivia sorprendió al ganar, con una nueva marca regional, los mil 500 metros planos femeninos.
Los récords en mil 500 metros planos mujeres y en lanzamiento de martillo hombres, constituyeron lo más destacado de la programación, que repartió ocho medallas de oro a atletas de Bolivia (1), Ecuador (1), Colombia (3) y Venezuela (3).
Panamá, la otra delegación participante en la justa de Ambato 2001, no fichó a ningún deportista en las pruebas del estreno del atletismo.
La primera novedad de la lid atlética estuvo en el mediofondo, cuando la boliviana Niusha Mancilla remató con comodidad en los mil 500 metros planos, por delante de la favorita, la colombiana Bertha Sánchez, quien se resignó al segundo lugar.
Para completar la hazaña, Mancilla incluso inscribió un nuevo récord bolivariano de 4 minutos 22 segundos 58 centésimas, pulverizando el anterior, de la ecuatoriana Janeth Caizalitín de 4:29.10 en Arequipa (Perú) en 1997.
El venezolano Aldo Bello también dejó sentado su nombre como recordista.
Logró un lanzamiento del martillo para oro, de 65,95 metros, con el cual aplastó la de 63,40 m. en poder del peruano Eduardo Acuña desde Arequipa.
En el resto de finales de campo, Colombia y Venezuela repartieron honores. El salto con garrocha premió a la patriota Josimil Fuentes con 3,50 m., mientras que en el de longitud mandó la cafetera Elena Guerra con 6,63 m.
La jabalina de la llanera Sabina Moya se desplazó 55,58 m. y se enterró en el oro, al tiempo que la bala de la colombiana Luz Castro cayó a 15,84 m.
En la serie masculina de los mil 500 m., el venezolano Freddy González, con un mejor remate en los últimos 200 m., superó a los colombianos Mauricio Ladino y Juan Perea, que comandaron la carrera en un 95%.
El centro de la atención apuntó a la marcha olímpica de 20 kms., que convocó en los alrededores del estadio atlético de Ambato a unas 5 mil personas, que se apostaron a mirar en acción al crédito criollo Jefferson Pérez, quien ganó sin apurarse el tricampeonato bolivariano en esta prueba, desde Cochabamba, Bolivia, en 1993.
Jefferson Pérez se paseó ante los ambateños en una suerte de entrenamiento oficial con público, que en la realidad determinó un pobre registro de 1h30:27, muy lejano a los tiempos de su rango de marchista de elite mundial.

