El presidente del fútbol español, Ángel María Villar podría finalmente exponerse a una suspensión por parte del Consejo Superior de Deportes, tras protagonizar un nuevo escándalo de supuesta corrupción que daña la imagen del fútbol español en su conjunto.
Villar fue detenido el martes junto a su hijo Gorka, el vicepresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Juan Padrón, y el secretario de la Federación Tinerfeña de Fútbol, Ramón Hernández Boussou.
El recuento de las supuestas fechorías cometidas en la cúpula del fútbol no ha cesado de alargarse en la prensa española : contratación de servicios en beneficio del hijo, desvíos de fondos, tratamiento de favor a dirigentes territoriales para obtener su apoyo incondicional... “La lista de acusaciones.... me tiene realmente sorprendido”, reaccionó el presidente del CSD, José Ramón Lete en la cadena SER, admitiendo la posibilidad de que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) pueda abrir un expediente disciplinario, en cuyo caso “tanto el CSD a través de su presidente o bien una comisión podrá instar a la suspensión cautelar y motivada” de Villar.
Los tres primeros diarios españoles también lamentaban la “corrupción en la cúpula del fútbol”.
“Villar debe dimitir y la ley tendría que limitar el mandato en las federaciones”, escribió el diario El Mundo, considerando que sus 29 años de reino han podido facilitar las supuestas irregularidades.
