Arsene Wenger necesita un milagro: el reinado del entrenador del Arsenal, con malos resultados en la Premier, parece aproximarse a su final cuando se perfila también su eliminación de su equipo en octavos de final de la Champions contra Bayern Múnich (hoy disputa en su campo Emirates Stadium la vuelta, después de haber perdido 5-1 en la ida).
Tras el desastre en Alemania, el sábado se quedó fuera del Top 4 de la Premier League al perder en campo del Liverpool (3-1), tras haber dejado a Alexis Sánchez en el banquillo. La crisis se agudiza para Wenger, que termina contrato en junio, tras 21 años de reinado. En el campeonato, Arsenal ha perdido en tres de sus cuatro últimas visitas, cayendo contra el líder Chelsea a principios de febrero (3-1) y Liverpool esta semana. Derrotas que despertaron las críticas, cuando se perfila otra temporada sin títulos y una eliminación prematura en la escena europea. “Arsenal se alejó de las élites europeas como nunca antes. Eso podría ser verdaderamente feo a partir de ahora”, escribía The Times a mediados de febrero tras la derrota en Alemania.
Y la derrota en Liverpool parece darle la razón, sobre todo ahora que los Gunners ya no están en los puestos que dan acceso a la Champions, cuando buscan su vigésima participación consecutiva. El crédito de Wenger (67 años) se vio dañado por la decisión de no alinear a Sánchez en punta contra el Liverpool, prefiriendo a Olivier Giroud.
