Caroline Wozniacki continúa aprovechando su segunda oportunidad en el Abierto de Australia y accedió a los cuartos de final en Melbourne por primera vez desde 2012 con un triunfo ayer domingo 6-3, 6-0 sobre Magdalena Rybarikova.
Después de estar al borde de la eliminación en la segunda ronda -cuando levantó dos puntos para partido y remontó una desventaja de 5-1 en el tercer set- la segunda preclasificada dijo que “estaba jugando con dinero de la casa” y no tenía nada que perder.
Desde entonces ha ganado sus dos partidos en sets corridos y se enfrentará a la española Carla Suárez Navarro, quien se sobrepuso a una desventaja de un set y 4-1 en el segundo para vencer 4-6, 6-4, 8-6 a Anett Kontaveit, 32da sembrada.
Después de un reñido duelo en los primeros cuatro juegos ante Rybarikova, 19na preclasificada y semifinalista en Wimbledon el año pasado, Wozniacki dominó su partido de octavos de final y concedió apenas seis puntos en el segundo set. Incluso intentó un disparo entre las piernas desde la línea de fondo por primera vez en un duelo de la gira profesional. No ganó el punto, pero dijo que está progresando. “Creo que se nota que tengo mucha confianza”, dijo la danesa, quien terminó la campaña pasada ganando el título de las Finales de la WTA. “Intenté un tweener y entró”.
Wozniacki podría recuperar la cima del ranking si llega a semifinales y se da una combinación de resultados. Nunca ha ganado un título de singles de Grand Slam, pero llegó dos veces a la final del US Open, cayendo ante Kim Clijsters en 2009 y ante Serena Williams en 2014.
Suárez, N.39 mundial, se clasificó este domingo para los cuartos. Por su parte, Wozniacki solo necesitó una hora y 3 minutos para derrotar a la eslovaca a Rybarikova, número 21 mundial, en dos set 6-3, 6-0.
Es la tercera vez que Suárez, nacida en Las Canarias, de 29 años, llega a cuartos en Melbourne, tras las ediciones de 2009 y 2016, y sexta vez que lo hace en un Grand Slam (dos veces en Roland Garros, una US Open). Nunca ha llegado más lejos. En 2016, fue N.12 mundial.
