La plusmarquista mundial de salto con pértiga fue una de las más aplaudidas cuando hizo entrada en el teatro Campoamor y correspondió a los cientos de personas que la vitoreaban con besos y muestras de cariño.
Con la misma esbeltez en sus movimientos que la han llevado a ser la mejor saltadora de todos los tiempos, la atleta de 27 años, encandiló a todos.
A ello también contribuyó su vistoso vestido largo de gasa de color beige con apliques de pedrería que irradiaban innumerables destellos.
Isinbayeva corroboró con esa elegancia sus propias palabras de la rueda de prensa que había concedido a mediodía, cuando declaró que el salto con pértiga femenino ha dado mucho glamour a un deporte ‘muy femenino’.

