Con un lanzamiento de 59.08 metros, la joven de 16 años dominó con claridad como otrora lo hicieran sus progenitores.
“Sin ellos no habría podido hacer todo lo conseguido aquí. Me prepararon para este momento”, reconoció Alexia Sedykh al diario Straits Times.
Mientras que Yuriy Sedykh obtuvo sus dos victorias olímpicas en 1976 y 1980 en lanzamiento de martillo para la entonces Unión Soviética, al igual que su mujer en 1988 en Seúl bajo su nombre de soltera Natalia Lisovskaya en lanzamiento de peso, la hija Alexia ganó el oro para Francia, también en martillo.
El padre de familia, de 55 años, es profesor deportivo en la Universidad da Vince de París y vive desde hace años a orillas del Sena, motivo por el cual Alexia compite en el equipo francés.
De mediados de los años 70 hasta principios de los 90 fue uno de los “reyes” del martillo y estableció seis récords mundiales. Su última plusmarca fue un tiro de 86.74 metros, el 30 de agosto de 1986 en los Campeonatos de Europa de atletismo en Stuttgart, marca que sigue aún en la tabla de récords del mundo.
Su madre Natalya, de 48 años, todavía es dueña del récord mundial en lanzamiento de peso (22.63 metros).
“Esta medalla de oro no fue para mí, fue para mis padres”, dijo Alexia, quien pasó sus apuros para conseguirla.

