Han pasado 20 años, pero el momento cumbre de su carrera sigue bien grabado en la mente de la argentina Gabriela Sabatini. Aquel momento en el que pensó que había ganado el primero de muchos otros Grand Slam.
“Pensé que tal vez se abrirían las puertas para otros Grand Slams”, confesó la ex tenista en una entrevista en la que recordó aquel 8 de septiembre de 1990 en Nueva York, el del 6-2 y 7-6 (7-4) sobre la alemana Steffi Graf en la final del Abierto de Estados Unidos.
Fue a pleno sol en el estadio Louis Armstrong de Flushing Meadows. Por entonces la final femenina no se jugaba de noche, y tampoco existía el estadio Arthur Ashe
Niña prodigio del tenis, Sabatini había tenido a los 14 años en jaque a la mismísima Chris Evert, y desde mediados de los 80 se consolidó como figura de una época notable del tenis femenino, luchando mano a mano con grandes como Evert, Graf, Martina Navratilova, Monica Seles o Arantxa Sánchez.

