Juan Martín del Potro y Roger Federer no olvidarán nunca la final del Abierto de Estados Unidos de 2009, aquella en la que el argentino venció por primera vez al suizo.
Para Federer, fue la brusca interrupción a una seguidilla de cinco títulos en Flushing Meadows.
Para Del Potro, fue la conquista de su primer y único Grand Slam, dándose el gusto de derrotar a los dos mejores del mundo en las últimas rondas.
Ocho años después, volverán a encontrarse en el estadio Arthur Ashe, donde protagonizarán hoy un duelo de cuartos de final.
“Uno de esos partidos que me gustaría jugar otra vez. Siento que podría ganarlo de alguna manera”, evocó Federer sobre aquella final en Flushing Meadows que perdió en cinco sets, cediendo los dos últimos.
“Tuve tantas oportunidades en múltiples momentos”, añadió el astro suizo que rema por añadir el 20mo título de Grand Slam a su colección.
“El único momento en el que él fue superior, en mi opinión fue el quinto set... Fue un bonito partido. De muchas idas y vueltas. El público muy metido, empezó de día y terminó de noche”.
Entonces con apenas 20 años de edad, Del Potro ganó el cuarto parcial de esa final en un desempate y arrasó 6-2 en el quinto.
Pero el argentino se expresó inequívoco cuando le mencionaron lo dicho por Federer: “No quisiera jugar ese partido otra vez. Además, estuve muy cerca de perderlo, fue un partido complicado”. “Para mí, este estadio trae recuerdos del pasado y también es un honor enfrentarlo. Siempre es un privilegio enfrentar al mejor jugador de la historia”, señaló Del Potro la noche del lunes tras consumar una victoria en cinco sets ante Dominic Thiem, en la que remontó tras perder los primeros dos parciales.
“Supongo que la gente lo va a apoyar mucho a él, pero me van a respetar y tendré mi propia hinchada. Habrá un clima divertido desde las tribunas”.
Una necia tos acompañó el discurso de la ‘Torre de Tandil’ al hablar, síntoma de la gripe que ha padecido en los últimos días y que por poco le hizo pensar en abandonar su partido contra el austríaco Thiem.
Federer ha ido de menos a más en el torneo, enfrentándose a rivales contra los que acumula un inmaculado récord de 44-0. Su foja ante el argentino es de 16-5.
Tras un paréntesis de dos años, se enfrentaron por última ocasión en Miami este año, con victoria del suizo.
