El Barcelona recibe hoy al Dinamo de Kiev en la tercera jornada de la Champions, sin margen para el error, tras iniciar su periplo con dos derrotas en el torneo continental.
El conjunto azulgrana, con cero puntos, es el farolillo rojo del grupo E por detrás de los ucranianos, que tienen uno, mientras el Bayern de Múnich lidera la llave con pleno de victorias, seguido por el Benfica portugués.
Después de perder 3-0 con el Bayern y con el Benfica, una nueva derrota ante el Dinamo hoy miércoles dejaría al Barcelona al borde de la eliminación del torneo continental.
“Mañana nos jugamos nuestro futuro en esta Champions. Después de dos partidos perdidos, nos toca ganar, no hay otra”, declaró ayer el técnico del Barcelona, Ronald Koeman, durante una conferencia de prensa previa al encuentro.
“Tenemos que ganar para tener opciones de pasar”, insistió el entrenador azulgrana.
El Barça, que no ha caído en la fase de grupos de la Champions desde el año 2001, cuando terminó cayendo a la Copa de la UEFA, no ha arrancado de la mejor manera en su primera edición de Champions sin su antigua estrella Lionel Messi, ahora en el París Saint-Germain.
Para el Barça, caer en la fase de grupos sería un duro golpe, tanto en términos de imagen como económicos, en un momento en que, acuciado por las tensiones financieras, el club azulgrana no puede permitirse perder una fuente de ingresos como es la Champions.
El Barça también necesita una victoria en Kiev para afianzar la reacción iniciada el sábado en Liga con la victoria 3-1 sobre el Valencia, después de dos derrotas consecutivas y una sola victoria en los últimos seis partidos antes de enfrentarse a los “che”.
“Estamos en una semana clave de la temporada. Empezamos bien. Sumamos puntos y ahora sumamos confianza. Es muy importante para el equipo”, decía después del encuentro contra el Valencia el centrocampista del Barça Frenkie de Jong.
Una nueva victoria ante el Dinamo de Kiev afianzaría al Barcelona, que culminará la semana el próximo domingo con el clásico liguero contra el Real Madrid, choque en el que un triunfo impulsaría a los azulgranas cerca de la cabeza del campeonato español.
Algo más afianzado en su puesto tras recibir el respaldo público del presidente barcelonista, Joan Laporta, Koeman afronta el encuentro de Kiev animado por la buena imagen dada por su “joven” Barça el domingo ante el Valencia.
El técnico azulgrana podría volver a contar delante con Ansu Fati y Memphis Depay, que mostraron un gran entendimiento y marcaron dos de los tres goles contra el Valencia.
En la medular, Koeman seguramente volverá a apostar por el joven Gavi, mientras sigue a la espera de recuperar a Pedro González Pedri, que acaba de renovar por el club azulgrana mientras se repone de una lesión en el muslo izquierdo.
Además de las buenas sensaciones, las estadísticas contra el Dinamo también juegan a favor del equipo azulgrana, ya que en las 12 ocasiones en que se han visto las caras los dos equipos, el equipo catalán se ha impuesto en 8.
Pero los barcelonistas, animados por su público, no podrán relajarse ante un Dinamo que también está necesitado de puntos tras su mal inicio en la competición continental con empate frente al Benfica y derrota contra el Bayern de Múnich.

