En el primer gran traspaso para la próxima temporada de la NBA, los Boston Celtics anunciaron el viernes el envío del base Kemba Walker y una primera ronda de Draft a los Oklahoma City Thunder, a cambio del regreso del pívot dominicano Al Horford.
“Kemba es un verdadero profesional y un gran compañero y jugador”, dijo Brad Stevens, flamante nuevo director deportivo de los Celtics, en un comunicado.
“Quiero agradecerle su enorme impacto y la contribución positiva que ha hecho tanto a los Celtics como a la ciudad de Boston”, afirmó.
Walker, de 31 años y cuatro veces All-Star, ha jugado dos temporadas en los Celtics, promediando 19,9 puntos y 4,8 asistencias.
En esas dos campañas, sin embargo, Boston no dio el salto de calidad esperado. Su rotunda eliminación en esta primera ronda de playoffs ante los Brooklyn Nets (4-1), en la que Walker apenas pudo ayudar al equipo por problemas físicos, derivó en una gran reestructuración en los despachos.

