Las potentes ofensivas de los Falcons y los Packers podrían brindar el domingo un espectáculo digno del adiós al Georgia Dome, en el partido por el título de la Conferencia Nacional.
Atlanta fue el equipo que más puntos anotó en la campaña.
Aun así, los Falcons están conscientes de que no será fácil seguir el ritmo que imponga Green Bay, encabezado por el quarterback Aaron Rodgers.
“Es obvio, tienen a un quarterback sobresaliente”, dijo Jake Matthews, tackle izquierdo de los Falcons.
“Hemos jugado contra muchos buenos equipos con grandes quarterbacks... Sin importar lo que se requiera, tendremos que hacer muchos puntos”.
Matthews reveló que en su mensaje semanal, el coordinador ofensivo Kyle Shanahan les dijo a los jugadores “no sé si vamos a tener que ganar 6-3 o 40-37”. Ese segundo marcador parece más probable, en parte porque las defensivas de Atlanta y los Packers no lucen muy sólidas.
Será el último encuentro de los Falcons en el Georgia Dome, cuya demolición está programada para el receso previo a la próxima temporada.
Atlanta se mudará la próxima campaña al Mercedes-Benz Stadium, un inmueble de mil 500 millones de dólares.
En la temporada regular, los Falcons y los Packers ocuparon respectivamente el 28vo y el 31er puesto en defensa contra el pase.
Atlanta permitió 25.4 puntos por partido, para ocupar el 27mo sitio, mientras que Green Bay fue 21ro con 24.2.
Pero la ofensiva de los Falcons lideró la NFL, al producir 33.8 puntos por encuentro.
Nick Perry, linebacker de Green Bay, dijo que la meta será impedir grandes jugadas del rival. “Son muy explosivos”, destacó.
