El exfutbolista colombiano Freddy Rincón, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos del balompié cafetero, murió la noche del miércoles a los 55 años de edad en la ciudad colombiana de Cali (suroeste), donde sufrió un fuerte accidente de transito días atrás.
“Pese a todos los esfuerzos realizados por nuestro equipo médico y asistencial, el paciente Freddy Eusebio Rincón Valencia ha fallecido el día de hoy”, informó en un comunicado la Clínica Imbanaco, adonde fue llevado de urgencia el lunes en la madrugada tras el choque.
Hacia las 4:30 a.m. del pasado lunes, un bus del transporte masivo y “una camioneta que al parecer llevaba cuatro ocupantes (...) colisionaron”, informó la secretaría de movilidad de la ciudad de Cali.
En un primer balance, la alcaldía registró cinco heridos, entre ellos, el exfutbolista del Real Madrid, Nápoles y Corinthians, quien iba en la camioneta y sufrió “trauma craneoencefálico severo”, según el reporte.

Rincón fue sometido a una cirugía de casi tres horas, en la que los médicos reportaron “muy delicados hallazgos” y desde entonces permanecía en una unidad de cuidados intensivos sin dar señales de mejoría.
“Les pedimos a todos hacer honor y enaltecer la vida de Freddy Eusebio por todas las alegrías que nos brindó”, expresó con la voz quebrada Laureano Quintero, director de la clínica Imbanaco, tras leer el comunicado oficial de su deceso.
Los demás heridos se encuentran estables, incluido el conductor del bus, quien sufrió una fractura en la pierna izquierda.
Rincón tuvo su primera experiencia en el exterior en 1994 con el brasileño Palmeiras, y de ahí saltó rápidamente al Nápoles de Italia (1994-1995), donde cautivó la mirada del Real Madrid.
En una entrevista en 2012 con el diario Marca, el afrocolombiano evocó el “racismo muy marcado” que sintió durante su paso por Madrid.
Nacido en un hogar pobre de afros, Rincón forjó su carácter y fortaleza física en condiciones extremas. En una entrevista en 2013 con la revista Bocas, reveló que junto a sus hermanos reconstruyó su casa de madera. Desde sus inicios fue reconocido como un deportista disciplinado. “Jugaba de siete de la mañana a diez de la noche, sin parar, todos los días”.
Desde un comienzo se destacó por su talento en la media cancha y sus salidas explosivas. Recibió el apodo de “El Coloso” por su porte y despliegue físico. Hizo parte de la recordada selección Colombia de los 90, que clasificó por primera vez a una Copa del Mundo después de 28 años y la misma que después goleó 5-0 a Argentina en una eliminatoria.
En Italia 90, Rincón anotó un gol que se volvió leyenda. En las postrimerías del juego de la primera fase, empató el partido frente la Alemania de Franz Beckenbauer - a la postre campeona del mundo- con una pelota que metió por entre las piernas del arquero. “Solo al final decidí hacer el túnel. El resto es historia”, sentenció el volante ofensivo sobre una de las jugadas más emblemáticas del balompié cafetero.
En su cuenta de Instagram, su compañero y amigo Carlos El Pibe Valderrama compartió una foto sonriendo al lado de Rincón dentro de un avión. “Un día nos volvimos familia y nos aprendimos a amar, a respetar y nos hicimos inolvidables. Te amo morocho”, se lee en la leyenda que acompaña la imagen.
Rincón también se inmortalizó con su doblete en la goleada 5-0 a Argentina en la eliminatoria sudamericana de 1993, que le dio el pase al Mundial del año siguiente en Estados Unidos.
Colgó las botas definitivamente en 2004, como ídolo del paulista Corinthians.
Rincón no solo conoció la gloria.
En 2007, estuvo preso en Brasil durante cuatro meses y medio por pedido de Panamá, que lo investigaba por presunto blanqueo de dinero del narcotráfico. Antes de que fuera absuelto, en 2016, sobrevivió a un primer accidente de tránsito en 2013 con varias fracturas y una herida en la cabeza.

