San Francisco perdió el martes con Plaza Amador (0-2) en el estadio Agustín Muquita Sánchez y prolongó la crisis en el arranque del torneo Clausura 2017, en el que es colero con dos puntos en cinco partidos.
Con su segunda derrota en el torneo y primera en el Muquita Sánchez, se pensaba que sería la estocada final para la salida del técnico Mike Stump, pero hasta el momento la directiva del San Francisco no se ha pronunciado, mientras tanto el técnico afirmó que no ha pensado en renunciar y, en un sentido figurado, hoy se mantiene en cuidados intensivos.
En sus cinco partidos del torneo Clausura 2017, San Francisco comenzó con una derrota en Colón ante el Árabe Unido (2-1) y en sus dos siguientes partidos en La Chorrera empató sin goles con Santa Gema y a un gol con el Atlético Veragüense. En su cuarta salida sufrió una paliza de 5-1 ante Sporting San Miguelito, en el Cascarita Tapia, y el martes sufrió su primera derrota en casa ante el Plaza Amador.
El jugador Pedro Jeanine reconoció después del partido, que nunca le había tocado vivir esta situación, pero como el resto del equipo, esperaba que el plantel recupere la memoria para mejorar la situación.
En el primer torneo de 2007 San Francisco vivió una situación parecida, cuando perdió los tres primeros partidos con el peruano Pascual Chato Ramírez y de inmediato llamaron a Rubén Tátara Guevara, que logró llevar al equipo hasta el subcampeonato.
El mismo Tátara Guevara tuvo que dar un paso al costado en el Apertura 2009 a raíz de los malos resultados cuando se habían jugado 11 jornadas.
Sin embargo hoy, Stump está atravesando por una situación difícil que lo tiene al borde de su salida.
Stump tomó el control del equipo en el pasado torneo Apertura en reemplazo de Gary Stempel, que antes de su salida consiguió ganar la primera Copa Satelital a finales de 2015 y más adelante dejó al equipo monje en la penúltima posición en el Clausura de 2016.
Con Stump, San Francisco terminó sexto en el Apertura 2016 y por cuarto torneo en dos años los monjes no han podido llegar a una fase semifinal.
El martes ante Plaza Amador, Stump prolongó su calvario con un equipo que no se ha mostrado y que continúa en deuda con su afición, pero aun así el técnico se resiste a caer.
ENTREVISTA
Después del partido conversó con los medios en una entrevista que hizo pública la Federación Panameña de Fútbol.
Mike Stump sintetizó todo con esta expresión: “Yo no tengo totalmente la culpa de esto”.
¿Cómo encaja la derrota el equipo?
Todas las derrotas duelen, estamos buscando jugadores donde no hay. El primer equipo de reserva es la Sub-20, yo estoy jugando con el segundo y el profe Blanco está jugando con el tercero, a los dos nos está yendo mal. No teníamos una plantilla amplia, pero sí era buena, las lesiones nos han costado mucho, las de Yau y Zúñiga nos han pesado, porque es muy difícil reemplazar velocidad. Jiménez está haciendo un gran trabajo, pero no era el delantero titular con el que empezamos la temporada. Además, la baja de Michael Murillo a última hora se suma a todas las otras que tenemos.
La ausencia de Carlos Rodríguez por la banda izquierda duele, porque Nilson Espinosa no es lo mismo, el jugador trata, pero lastimosamente cada futbolista tiene su nivel, es la realidad.
Cada día venimos a trabajar fuerte, prácticas planificadas, el grupo lo sabe y me dan el apoyo. Si Ávila mete la que tuvo, nos hubiéramos ido al descanso con la victoria. Y si Valle mete la del empate, muchas cosas pudieron haber pasado.
¿Qué se le dice a la fanaticada?
La fanaticada tiene derecho a estar molesta, porque paga su boleto, pero lastimosamente no son los que sacan de su bolsillo cada quincena, los directivos sí, pero yo entiendo a los dirigentes, llega un punto en el que no hay para traer más jugadores. Claro, mi nombre está en juego, sabía lo que tenía y yo acepté este reto, las cosas no están saliendo y los directivos saben cómo son las cosas. La falta de los jugadores de la Sub-20 nos pesa, son jugadores probados en la LPF. Se contaba con ellos para el torneo, pero nos harán falta casi toda la primera vuelta.
¿Piensa en renunciar?
Yo no renuncio. Nunca voy a colgar los guantes, porque esto es algo que me apasiona. Yo no tengo totalmente la culpa de esto, todos tenemos un poco. La directiva y los jugadores me apoyan, si el día de mañana tengo que irme, le deseo suerte al que tenga que venir, porque sé que cuando se recuperen los lesionados y regresen los jugadores de la Sub-20, los buenos resultados empezarán a llegar. Si me puedo quedar en la institución apoyando lo haré, soy una persona que forma jugadores y vivo para el fútbol, tengo 24 años trabajando por nuestro deporte y el país.
¿Ha pensado en un cambio de sistema para favorecer a la plantilla que tiene?
El cambio de esquema lo intenté contra Sporting y no salió. Hoy vi una mejoría, Caio Milan se ve cansado por la cantidad de juegos y entró Serrano, un jugador muy joven que lo hizo muy bien.
¿Qué le dice la directiva?
Ellos me apoyan y no me han puesto una fecha límite. Ellos ven el entreno y el entusiasmo con el que uno trabaja, pero claro que duele. Si ellos necesitan un cambio para un nuevo ánimo, yo estoy a su disposición.
Hay cuatro grandes en Panamá, uno de ellos es el San Francisco y hoy en día no parece así, ¿Qué opinión le merece esto?
Si me dicen que hoy Plaza fue algo impresionante, creo que más fue el Sanfra, tomando en cuenta que no teníamos disponible todo lo que tenemos para mostrar. Pensé que iban a ser más, había venido con un poco más de temor y no terminaron mostrando lo que pensaba. Árabe va a recuperar el rumbo, porque es un equipo grande, Plaza recibe pocos goles y siempre va a estar en la pelea, Tauro tiene ‘los caballos’, con eso se gana, y hay que ver quién será la sorpresa del torneo.
¿Qué pasa con Pablo Pérez que no va ni a la banca?
Tiene cuatro kilos de sobrepeso. Si lo pongo a él en vez de a Serrano, no puede apretar ni marcar como lo hace el juvenil. Yo le digo que tiene que bajar, pero yo no estoy para entrar en guerra con un jugador.
¿Cómo se levanta el ánimo de este equipo?
El ánimo sí está tocado, pero los veteranos saben por qué, ellos no son tontos, ven alrededor cuando tengo que hacer un cambio y veo a la banca, ¿Qué miró? Ellos lo saben.
