El haber tenido que abandonar sus estudios secundarios para convertirse en el soporte de su familia no amilanó en ningún momento a Daniel de Jesús González González; todo lo contrario, ya que este sacrificio lo hizo más fuerte, hasta llegar convertirse hoy en día en uno de los atletas más respetados a nivel nacional.
González, quien viene de conseguir dos medallas en el recién pasado Campeonato Centroamericano de Atletismo Mayor 2020 en Costa Rica, donde se colgó oro en los 3 mil metros con obstáculo y bronce en los 5 mil metros el mismo día, no deja su humildad, pero, eso sí, muestra mucha madurez y seguridad para trabajar y seguir conquistando metas.
Atalaya, su tierra
Oriundo del distrito de Atalaya, en la provincia de Veraguas, este deportista de 1.75 metros de estatura solo pudo conseguir el tercer año de estudios, ya que, como el mayor de tres hermanos, debió enfrentarse a la realidad económica que pasaba su familia en ese momento, ya que incluso su madre presenta algunas situaciones de salud.
“No me arrepiento de nada. Dios sabe lo que tiene para cada persona y nos tocó luchar por mis hermanos que eran menores de edad en ese entonces y por mi madre Ana Raquel. Poco a poco hemos ido superando todo, pero siempre al lado de mi familia”, señaló González, quien cuenta con 24 años de edad y que desde los 16 está en estas contiendas.
Sus inicios
Este atalayero, que en 2019 había sido tercero en el Centroamericano de Nicaragua en los 3 mil metros con obstáculos, recordó sus inicios en este deporte, en el que como estudiante obtuvo un primer lugar.
“Fue en La Colorada, en Santiago, donde en categoría de estudiante disputé mi primera carrera, hace como siete años. Fueron como tres kilómetros y ganamos. Me sentí muy bien, pero luego perdimos en otros eventos acá en el interior y quería retirarme. Gracias a personas que me apoyaban, me animaban, seguimos y tampoco fue otra decisión mala”, añadió González, cuyo peso es de 150 libras.
Sus entrenamientos
Tras la cuarentena, Daniel entrena cinco veces a la semana. Incluye la parte física que, por lo general, hace en casa o en el parque de Atalaya. “Las labores de velocidad las hago en el asfalto, en los alrededores de la Basílica Menor de Atalaya, que se presta por ser terreno plano. Cuando son distancias largas, las hago en calles destapadas o de tierra por donde resido, en la vía hacia la comunidad de La Carrillo”.
Para el interiorano, la preparación en calles de tierra es vital, independientemente de que ve la pista con obstáculos solo en las competencias a las que asiste.
“Siempre que salimos a las competencias vamos dispuestos a hacer la mejor presentación posible. En el año 2020 buscábamos una medalla y llegaron dos. Fue algo tremendo, ya que igualmente mejoramos nuestros registros personales”, detalló González, quien no cuenta con beca deportiva y son amigos y familiares los que lo apoyan en la medida de sus posibilidades.
“Son pocos los que me ayudan, pero siempre estaremos muy agradecidos con cada uno de ellos por darme ese apoyo. Yo siempre seguiré dando esa milla extra, como se dice, por mi familia, mi provincia y mi país. Dios quiera que estos logros no pasen desapercibidos”, manifestó.
Aunque sin un trabajo fijo que pueda mejorar las condiciones de vida de su familia, Daniel González reveló que trabaja de lo que sea, siempre y cuando se trate de un dinero ganado honradamente.
“Hemos trabajado la agricultura, albañilería, buhonería, entre otras actividades. Lo importante es conseguir para la subsistencia mía y de mis familiares. Me gusta desgranar mucho el guandú, que igualmente lo sembramos”, aportó el deportista, quien reside en calle cuarta de Atalaya.
Campo de concentración
Para este año, Daniel de Jesús González González espera poder estar en un campamento de preparación en el extranjero, posiblemente en Colombia; sin embargo, deberá conseguir el respaldo económico para concretar el objetivo.
“Ya se ha hablado algo sobre este tema, [pero] todavía no hay nada concreto. Dios quiera que podamos lograr el respaldo de las autoridades políticas o deportivas, porque en mi mente está poder estar en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2022, para los cuales se necesita una marca mínima y esto del campo de entrenamiento es vital”.
Por el momento, este hijo de la tierra del Nazareno no pierde de vista sus objetivos y sigue marcando sus zancadas por diferentes partes en su región natal.
