Gritó campeón en su primer torneo como técnico en la Liga Panameña de Fútbol (LPF).
Hubo dudas, también críticas, pero poco a poco, las fue silenciando con el buen desempeño de su equipo, el Club Atlético Independiente (CAI), tanto en la Liga de Campeones de Concacaf, como en la liga local.
Francisco Perlo, de 32 años de edad, llegó a Panamá hace cinco años y después de un corto paso por la segunda división, obtuvo su oportunidad de dirigir en la LPF y no la desaprovechó.
Aspectos como la madurez y la alta competitividad en Concachampions fueron apuntadas por el estratega sudamericano como claves en la obtención del segundo título para el CAI.
Aquí las siete preguntas con el técnico campeón.

¿Qué resalta en esta conquista del segundo título del CAI?
Fue un equipo que fue creciendo durante el torneo. A medida que fuimos jugando tantos partidos, fuimos madurando. No teníamos tiempo ni para preocuparnos cuando no se nos daban los resultados, ni alegrarnos tanto cuando las cosas sí marchaban bien. Por lo general este es un equipo humilde, de bajo perfil. Y por más que fue un partido sufrido, durísimo, se trabajó mucho durante el semestre, y al final pudimos salir campeones.
Hubo muchos que dudaron cuando tomó el equipo, ¿cómo tomó esas críticas?
Las críticas, bien sean desmedidas o positivas, siempre es bueno escucharlas, porque te posicionan en un sitio en el cual haces caso y mejoras o simplemente las dejas pasar. En mi caso, las escuché, porque soy un entrenador nuevo en el sistema de la LPF. Después, desde un punto personal, sabía que le podía llegar a este grupo de jugadores, no te digo que en diciembre pensaba que íbamos a ser campeones.
¿Cómo se da su llegada a Panamá y al banquillo del CAI?
Llegué a Panamá en 2015 porque a mi esposa la trasladan de su trabajo en Venezuela y se tomó la decisión familiar de venir acá. Y en ese mismo año empecé a buscar una opción en el fútbol, porque ya lo traía de Venezuela y caigo en el Costa del Este. Ahí pasé cinco torneos, uno como asistente y cuatro como técnico. Después fui a Leones de América, en el que estuve en un torneo y de ahí fui al CAI, pero a la reserva, en la que estuve un año. Y en diciembre agarré el CAI y después debuté en primera división como entrenador.
¿Qué nos puede decir de esa escuela venezolana que ha llegado al fútbol panameño?
Por un tema migratorio a muchos nos ha tocado irnos de nuestra patria. Hoy hay entrenadores venezolanos en Perú, Paraguay, están los de referencia como Richard Páez, César Farís, (Noel) Sanvicente, todos han dirigido afuera y han tenido éxito. Entonces, tomamos eso como ejemplo y llegamos acá, no para quitarle el trabajo a nadie, no a dañar a nadie, sí a esperar una oportunidad y a insertarnos en el fútbol de acá. Humildemente toca demostrar con trabajo y para perdurar hay que ganar.
Cuando se da el pitazo final y logra el título sobre el San Francisco, señala que mucha gente no daba un centavo por este equipo, ¿le dolió que dudaran de su equipo tanto en la Concachampions como en el inicio del torneo?
Esa frase la dije dos veces en este semestre. Una en Kansas en Concachampions y otra el sábado en la final. La Concachampions nos hizo madurar mucho, esos juegos internacionales nos hicieron pensar que si seguíamos con ese nivel de juego alto y teníamos ese espíritu de equipo competitivo en la LPF, podíamos hacer grandes cosas. Y cuando digo que la gente no creía, es porque seguro, de los 16 equipos de Concacaf, nosotros éramos los últimos. Y el fútbol es así.
¿Qué tan importante fue la figura del capitán Manuel ‘Cholo’ Torres en el equipo?
Hace poco cumplí años y el Cholo me preguntaba que cuántos había cumplido y le digo 32. Me dice, no puede ser, tú puedes ser mi hijo. La verdad es que es un orgullo dirigir al Cholo. Este miércoles fuimos a ver el País Vasco contra Panamá y la gente lo paraba para pedirle fotos, pareciera que todavía fuera un jugador de selección. Es una referencia para el equipo, para el país, sumar la cantidad de títulos que tiene, eso hay que buscarlo en los libros y compararlo en otros países para ver quién tiene tantos títulos como él. Representa un liderazgo impresionante, con la cinta de capitán, es un tipo ganador.
¿Cómo mantener esa hambre?
Ya el título está y somos muy felices por lo conseguido. Pero ya empieza otra historia. Ahora toca sentarse con la dirigencia para ver quién sale, quién viene. El fútbol no tiene descanso, si te relajas es perder tiempo y eso no te hace bien. A nivel de jugadores, siempre hay que buscar la competencia interna.
Y por último, ¿podrá mantener el equipo pensando en el futuro?
Es un poco complicado, porque la visión del CAI como institución es darle salida a los jugadores. Del buen rendimiento que se tuvo en Concachampions, que es la vitrina número uno, mucha gente le puso el ojo a nuestros jugadores y del extranjero se preguntó por ellos. Habrá que ver qué pasa en este mercado, pero si vienen buenas ofertas, el club les dará salida. Pero un título no hay que pasarlo por debajo de la mesa y sería bueno darle continuidad a estos jugadores que se ganaron el derecho de competir en la Liga Concacaf, ahora en agosto, pero veremos qué pasa en estos días.
