Las mejoras que se le hicieron a algunos coliseos y la compra de implementos deportivos en varias disciplinas deportivas es grosso modo el lado positivo que dejó al país los XI Juegos Centroamericanos Deportivos Estudiantiles, que concluyeron hace ocho días.
Independiente del lado deportivo, con el tercer lugar general, 181 atletas nacionales se llevaron colgada una medalla en su cuello.
Sin embargo, la inversión que se hizo en parte de la infraestructura deportiva, poca o mucha, es un punto medular que pudiera representar un impulso para que algunas disciplinas que hoy parecen troncos muertos revivan, florezcan y se agiten como se hizo antaño.
Disciplinas como el atletismo, las pesas, la lucha, y otras, son una caricatura de lo se hacía hasta comienzos de los 90, que si no han desaparecido es por el esfuerzo individual de algunos atletas.
Un ejemplo palpable lo viene haciendo el colonense Irving Saladino, en una disciplina del atletismo que en el campo nacional se vino a pique con la actual dirigencia.
El Instituto Nacional de Deportes a través de su director general, Ramón Cardoze, consiguió hacer unos juegos deportivos que al final se pueden calificar de positivo tanto en la parte logística como en la deportiva. Se invirtió un poco más de medio millón de dólares, según sus propias palabras.
Los Juegos Deportivos consiguieron maquillar la pálida infraestructura y en algunos deportes suministró implementos.
MEJORAS
Veamos. A la piscina Eileen Coparropa se le hizo mejoras, se acondicionó las áreas de las instalaciones y según Cardoze, por estos días se le pondrá techo a las gradas.
Se le pusieron 16 nuevos partidores modernos; se les suministró 10 nuevas y modernas carrileras, las viejas se la estarán llevando para la piscina en David, Chiriquí.
Al atletismo se le suministró jabalina, discos, bala, se compró por primera vez un photo finish, se compraron 88 vallas, un equipo completo de salto alto, con su lona, 16 nuevos partidores. Unos 120 mil dólares se invirtieron en el deporte de la pista y el campo.
Aparte de la reconstrucción de la pista de tartán, que data desde 1994, y que por un monto de 139 mil dólares quedó como nueva.
En el karate se consiguió un nuevo juego de tatami, tres pesas electrónicas para pesar a los atletas, dos tableros de marcación electrónica.
A la lucha se la suministró una nueva colchoneta.
Se compraron 10 computadores nuevas para el centro de prensa, hoy esa herramienta se utiliza en los distintos departamentos del Inde.
Al gimnasio Roberto Durán se le reconstruyó en su totalidad el tabloncillo, después de 20 años.
Se reconstruyó una pista de patinaje y se compraron 10 pares de patines nuevos.
El hospedaje, alimentación y transporte interno generó una suma de 300 mil dólares. Se hizo una licitación entres seis hoteles a los que se contactó.



