Desanimado por la forma en que se estaba manejando el béisbol en su natal Veraguas, el pelotero Julio Aparicio decidió alejarse de los diamantes.
Para Julio, aquella decisión no fue algo fácil. Irse del deporte que lo ha apasionado desde niño era como terminar con una novia de años, pero en ese momento sintió que era lo mejor.
Resignado, pero no vencido, Aparicio se propuso no perder la condición física y empezó a asistir a un gimnasio privado en la ciudad de Santiago. Allí, empezó a darle al CrossFit, un sistema de entrenamientos de fuerza y acondicionamiento físico basado en ejercicios funcionales constantes, realizados a una alta intensidad.
Fue en una de esas sesiones de trabajo físico que el también pesista veragüense Mario Martínez conoció a Julio y, al apreciar su potencial, le ofreció meterse de lleno a la halterofilia.
“Mario me dijo que por qué no me metía de lleno a las pesas ya que veía que yo tenía fuerza y solo era cuestión de corregirme la mecánica y demás”, recordó Aparicio.
Motivado por esa sangre de atleta que corre en su cuerpo, Aparicio aceptó probar este nuevo deporte a ver qué tal. Fue así como empezó a trabajar de lleno junto a los pesistas miembros de la Selección de Veraguas y bajo la supervisión del entrenador José Manuel Ochoa.

No le fue fácil
Como era de esperarse, a Aparicio no le fue tan fácil adaptarse al mundo de la halterofilia.
“La parte más difícil de este nuevo deporte fue la técnica. Trabajar bastante repeticiones, movimientos”, explicó el pesista de 31 años de edad.
“Es bastante complicado por el peso y además hay que fortalecer muchas partes del cuerpo. En el béisbol, uno nada más fortalecía brazos y piernas, pero acá hay otras partes importantes, como cadera, muñecas y muchas cosas más”, agregó.
Tras algunos meses de trabajo, Aparicio asistió a su primer campeonato nacional de pesas en el 2019, el cual se realizó en Colón. Allá solo fue superado por un competidor local, quien se quedó con el oro y él obtuvo la presea de plata.
Pero dicen que el deporte da revancha y la de Aparicio llegó hace unos días, cuando logró colgarse la medalla de oro en la categoría de 109 kilos en el Campeonato Nacional de Halterofilia 2021, que se realizó en Boquete, Chiriquí.
Aparicio se alzó con el primer lugar tras sumar 123 kilos en Envión; 153 kilos en Arranque y 276 kilos en Total. Aquel colonense que le había ganado dos años antes en esta ocasión tuvo que conformarse con la de plata.
“Cuando entré a esto, mis compañeros querían que yo venciera a ese muchacho de Colón que siempre ganaba en esa categoría. En la primera no se pudo, pero ahora sí”, comentó Aparicio entre sonrisas.
Representar a Panamá en un evento internacional de pesas es una idea que le fascina y espera cumplir ese sueño pronto.
“Estoy a la expectativa de que me llamen para un torneo en Ecuador, el próximo mes de octubre”, dijo.

¿Volvería al béisbol?
Aparte de jugar en los campeonatos nacionales de béisbol desde la categoría Infantil hasta la Mayor (su última campaña fue en el 2017), Aparicio también fue pelotero profesional con la organización de los Reales de Kansas City.
Entre 2007 y 2012, le tocó alternan en diversos niveles con figuras hoy conocidas en las Grandes Ligas, como Salvador Pérez, Whit Merrifield, Adalberto Mondeís, Eric Hosmer, Mike Moustakas y muchos otros más.
“Cuando yo estaba en Kansas City, había mucho talento, a tal punto de que fuimos como tres años la organización con mejor talento en ligas menores”, destacó Aparicio.
Tras ser dado de baja volvió a Panamá y participó en varios torneos nacionales, pero su experiencia con la dirigencia no fue la mejor.
¿Volvería a jugar béisbol?
“Yo quisiera jugar béisbol, pero en la forma cómo la directiva está manejando el deporte uno se desanima. Si eso cambia quizás uno piensa en volver”, confesó el hoy estudiante universitario.

